La Talanquera Rústica de Madera TMC-D es un elemento de cerramiento y delimitación para espacios públicos diseñado para integrarse de forma natural en parques, senderos, áreas recreativas y entornos rurales o periurbanos. Su diseño con travesaño diagonal aporta mayor rigidez estructural y una estética tradicional que encaja perfectamente en proyectos de paisaje natural.
Fabricada en madera de conífera torneada con tratamiento para exteriores, esta valla rústica ofrece una elevada resistencia frente a la intemperie y al uso continuado en espacios públicos. Los postes y travesaños de Ø100 mm de diámetro garantizan una estructura robusta y duradera, ideal para delimitar caminos, zonas verdes o áreas de protección dentro de parques y espacios naturales.
Con unas dimensiones de 1.250 mm de altura y 1.500 mm de longitud, la talanquera TMC-D es una solución funcional para delimitar recorridos peatonales, proteger zonas ajardinadas o ordenar espacios en parques públicos y entornos naturales.
Un elemento de mobiliario urbano rústico resistente y de bajo mantenimiento, ideal para ayuntamientos que buscan soluciones duraderas y estéticamente integradas en el paisaje.
La Talanquera Rústica de Madera TMC-D es un elemento de cerramiento y delimitación para espacios públicos diseñado para integrarse de forma natural en parques, senderos, áreas recreativas y entornos rurales o periurbanos. Su diseño con travesaño diagonal aporta mayor rigidez estructural y una estética tradicional que encaja perfectamente en proyectos de paisaje natural.
Fabricada en madera de conífera torneada con tratamiento para exteriores, esta valla rústica ofrece una elevada resistencia frente a la intemperie y al uso continuado en espacios públicos. Los postes y travesaños de Ø100 mm de diámetro garantizan una estructura robusta y duradera, ideal para delimitar caminos, zonas verdes o áreas de protección dentro de parques y espacios naturales.
Con unas dimensiones de 1.250 mm de altura y 1.500 mm de longitud, la talanquera TMC-D es una solución funcional para delimitar recorridos peatonales, proteger zonas ajardinadas o ordenar espacios en parques públicos y entornos naturales.
Un elemento de mobiliario urbano rústico resistente y de bajo mantenimiento, ideal para ayuntamientos que buscan soluciones duraderas y estéticamente integradas en el paisaje.