Nuestro balancín 2 plazas o JMC-310 está compuesto por una estructura central metálica de acero que garantiza estabilidad y resistencia frente a la intemperie. El tablero principal está fabricado de HPL, con formas redondeadas y perforaciones decorativas que aportan ligereza visual y seguridad. Los asientos ergonómicos están equipados con asideros de fácil agarre para mejorar la sujeción durante el juego, y los topes de goma en la parte inferior amortiguan el movimiento, reduciendo impactos y ruidos.
Se complementa con apoyos de neumático reciclado, que aportan elasticidad al balanceo y mejoran la seguridad en el punto de contacto con el suelo. Su diseño colorido y contemporáneo combina estética y funcionalidad, ofreciendo una experiencia de uso segura, estable y divertida para los niños.
Promueve la coordinación y el equilibrio, además de favorecer la cooperación y el juego compartido, ya que requiere sincronía y comunicación entre los participantes. Estimula la motricidad global, la percepción del movimiento y el control postural, contribuyendo al desarrollo físico de forma lúdica. Además, al tratarse de un juego que implica interacción directa entre usuarios, fomenta valores sociales como la empatía, el respeto y el trabajo en equipo.
Nuestro balancín 2 plazas o JMC-310 está compuesto por una estructura central metálica de acero que garantiza estabilidad y resistencia frente a la intemperie. El tablero principal está fabricado de HPL, con formas redondeadas y perforaciones decorativas que aportan ligereza visual y seguridad. Los asientos ergonómicos están equipados con asideros de fácil agarre para mejorar la sujeción durante el juego, y los topes de goma en la parte inferior amortiguan el movimiento, reduciendo impactos y ruidos.
Se complementa con apoyos de neumático reciclado, que aportan elasticidad al balanceo y mejoran la seguridad en el punto de contacto con el suelo. Su diseño colorido y contemporáneo combina estética y funcionalidad, ofreciendo una experiencia de uso segura, estable y divertida para los niños.
Promueve la coordinación y el equilibrio, además de favorecer la cooperación y el juego compartido, ya que requiere sincronía y comunicación entre los participantes. Estimula la motricidad global, la percepción del movimiento y el control postural, contribuyendo al desarrollo físico de forma lúdica. Además, al tratarse de un juego que implica interacción directa entre usuarios, fomenta valores sociales como la empatía, el respeto y el trabajo en equipo.