Nuestro columpio 2 asientos nido y plano o COL-18 está formado por una estructura de doble pórtico con seis pies inclinados y dos largueros horizontales. Incorpora 3 asientos diferenciados, dos planos y uno tipo nido, suspendidos mediante cadenas metálicas que garantizan un balanceo estable, fluido y seguro. En la parte superior incorpora caretas decorativas intercambiables disponibles en diferentes colores y formas temáticas, permitiendo su integración en diversos entornos lúdicos.
Favorece el desarrollo del equilibrio, la coordinación y la fuerza del tren inferior y superior. El movimiento pendular estimula el sistema vestibular y contribuye a mejorar la orientación espacial y la percepción del ritmo. La combinación de asientos planos y asiento tipo nido amplía las posibilidades de uso, permitiendo tanto el juego individual como el compartido, promoviendo la socialización, la cooperación y la regulación del movimiento. Además, la variedad postural que ofrece el asiento nido enriquece la estimulación sensorial y refuerza la seguridad y la confianza durante el juego.
Nuestro columpio 2 asientos nido y plano o COL-18 está formado por una estructura de doble pórtico con seis pies inclinados y dos largueros horizontales. Incorpora 3 asientos diferenciados, dos planos y uno tipo nido, suspendidos mediante cadenas metálicas que garantizan un balanceo estable, fluido y seguro. En la parte superior incorpora caretas decorativas intercambiables disponibles en diferentes colores y formas temáticas, permitiendo su integración en diversos entornos lúdicos.
Favorece el desarrollo del equilibrio, la coordinación y la fuerza del tren inferior y superior. El movimiento pendular estimula el sistema vestibular y contribuye a mejorar la orientación espacial y la percepción del ritmo. La combinación de asientos planos y asiento tipo nido amplía las posibilidades de uso, permitiendo tanto el juego individual como el compartido, promoviendo la socialización, la cooperación y la regulación del movimiento. Además, la variedad postural que ofrece el asiento nido enriquece la estimulación sensorial y refuerza la seguridad y la confianza durante el juego.