MC-18 – Muelle Tiburón

Muelle de equilibrio compuesto por varios paneles centrales en HPL que, ensamblados entre sí, conforman la figura de un tiburón, diseñada para resistir el uso exterior y montada sobre un muelle metálico que proporciona un balanceo suave y estable. El juego incorpora manillares y apoyos cilíndricos de nylon con pigmentos UV resistentes, garantizando una sujeción cómoda y duradera para el usuario.
La estética temática representa un tiburón con líneas decorativas que remarcan ojo, branquias y cola, aportando un diseño llamativo, dinámico y fácilmente reconocible por los niños. La estructura cuenta con cantos redondeados, fijaciones seguras y materiales duraderos, asegurando resistencia al desgaste y un mantenimiento sencillo en áreas de juego.

El muelle favorece el desarrollo de la motricidad global al trabajar el equilibrio, la coordinación y el control postural mediante el movimiento de balanceo. Su diseño temático potencia la imaginación, la creatividad y el juego simbólico, mientras que el uso individual refuerza la autonomía, la autoestima y la autorregulación. En entornos compartidos, también estimula la interacción social y la adquisición de normas como la espera de turnos.

Descripción

Muelle de equilibrio compuesto por varios paneles centrales en HPL que, ensamblados entre sí, conforman la figura de un tiburón, diseñada para resistir el uso exterior y montada sobre un muelle metálico que proporciona un balanceo suave y estable. El juego incorpora manillares y apoyos cilíndricos de nylon con pigmentos UV resistentes, garantizando una sujeción cómoda y duradera para el usuario.
La estética temática representa un tiburón con líneas decorativas que remarcan ojo, branquias y cola, aportando un diseño llamativo, dinámico y fácilmente reconocible por los niños. La estructura cuenta con cantos redondeados, fijaciones seguras y materiales duraderos, asegurando resistencia al desgaste y un mantenimiento sencillo en áreas de juego.

El muelle favorece el desarrollo de la motricidad global al trabajar el equilibrio, la coordinación y el control postural mediante el movimiento de balanceo. Su diseño temático potencia la imaginación, la creatividad y el juego simbólico, mientras que el uso individual refuerza la autonomía, la autoestima y la autorregulación. En entornos compartidos, también estimula la interacción social y la adquisición de normas como la espera de turnos.