JMC-800-41 – Trepa Pulpo

Este compacto Trepa – Pulpo o JMC-800-41 es un juego infantil configurado como módulo de trepa, compuesto por dos paneles laterales verticales enfrentados que delimitan un espacio central de paso y escalada. El recorrido se desarrolla mediante una red de cuerda dispuesta en plano inclinado y horizontal, generando un paso suspendido que conecta ambos lados del conjunto.
La estructura se apoya sobre pies verticales y largueros de madera, con anclaje al terreno mediante sistemas metálicos, garantizando estabilidad y resistencia para uso continuado en exteriores. Los paneles laterales actúan como elementos de contención y referencia visual durante el desplazamiento.

Este módulo propone una actividad centrada en el desarrollo del equilibrio, la coordinación y la fuerza a través del desplazamiento sobre una superficie flexible e inestable. El cruce de la red exige control postural, ajuste del ritmo y planificación del movimiento, favoreciendo la conciencia corporal y la adaptación a superfícies no rígidas.
La disposición cerrada del espacio y la presencia de referencias laterales aportan seguridad durante la actividad, permitiendo la repetición del ejercicio y fomentando la superación progresiva dentro del reto motriz.

Ref: JMC-800-41
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Descripción

Este compacto Trepa – Pulpo o JMC-800-41 es un juego infantil configurado como módulo de trepa, compuesto por dos paneles laterales verticales enfrentados que delimitan un espacio central de paso y escalada. El recorrido se desarrolla mediante una red de cuerda dispuesta en plano inclinado y horizontal, generando un paso suspendido que conecta ambos lados del conjunto.
La estructura se apoya sobre pies verticales y largueros de madera, con anclaje al terreno mediante sistemas metálicos, garantizando estabilidad y resistencia para uso continuado en exteriores. Los paneles laterales actúan como elementos de contención y referencia visual durante el desplazamiento.

Este módulo propone una actividad centrada en el desarrollo del equilibrio, la coordinación y la fuerza a través del desplazamiento sobre una superficie flexible e inestable. El cruce de la red exige control postural, ajuste del ritmo y planificación del movimiento, favoreciendo la conciencia corporal y la adaptación a superfícies no rígidas.
La disposición cerrada del espacio y la presencia de referencias laterales aportan seguridad durante la actividad, permitiendo la repetición del ejercicio y fomentando la superación progresiva dentro del reto motriz.